Niños ManGO

¿Por qué esperar a que vayas de vacaciones? ¡Puedes hacer que tu paladar te lleve a un recorrido por el mundo! Bueno, posiblemente no a lugares tan emocionante como ir a una isla exótica en la que puedes bucear junto a peces amarillos enormes y esponjas color de rosa. Pero, aquí está lo que puedes hacer. Ve a la cocina para ver si hay un mango en tu frutero. Si no lo tienes, posiblemente tengas que decirle a la persona encargada de comprar el mandado para tu casa que es hora de probar algo sabroso. Puedes convencer a esa persona informándole de lo nutritivo que es el mango y que es mucho más que sólo una fruta exquisita, dulce y jugosa.
Una vez que tengas un mango en la cocina, deja que un adulto lo corte y lo abra. Si no sabe cómo hacerlo, este es un buen lugar para que lo aprenda. Ahora, coloca una rebanada de mango sobre tu lengua, cierra la boca y los ojos, y vamos a ver qué puede hacer tu imaginación... Estás en una playa arenosa, cálida, con un mar claro como el cristal que salpica a tus pies. El sol arde. El cielo es de un azul intenso. ¿Puede ser real esto? La fragancia afrutada del mango llena tu olfato y repentinamente, ¡son vacaciones para tus sentidos! Mmmmmmm....
Ahora, saca el globo terráqueo o un mapa mundi. Ese sabrosísimo mango que acabas de probar posiblemente haya venido de algún lugar exótico. Estudia el mapa y encuentra a Perú, Ecuador y Brasil. Todos estos países están en Sudamérica. Ahora, ve más al norte a Centroamérica y verás a Guatemala y Costa Rica. Más al norte, está México y al este de México, está el Caribe que incluye a Puerto Rico y Haití. Aquí en los Estados Unidos comemos mangos de todos estos lugares tropicales. Y hasta se cultivan unos cuantos mangos aquí en los Estados Unidos - en la Florida y California. Así que, cuando comas mango, mira la etiqueta que viene pegada a la fruta para averiguar de dónde viene, y deja que el sabor del mango te llevé AHÍ.
